El acoso laboral es un problema que afecta a todo el mundo, especialmente en México. Una encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2018 se encontró que alrededor del 44% de los trabajadores en México habían experimentado algún tipo de violencia laboral. En este artículo hablaremos sobre cómo identificarlo y recomendaciones para evitarlo.
La violencia laboral abarca una serie de comportamientos que pueden dañar la integridad y la salud tanto física como mental de los colaboradores.
El acoso laboral se puede manifestar como:
Hostigamiento: Se manifiesta a través del abuso de poder, conductas verbales o físicas que afectan al trabajador.
Acoso psicológico: Incluye comportamientos agresivos que impactan la estabilidad emocional, personalidad y dignidad de los empleados, estas pueden ser amenazas, burlas o humillaciones.
Malos tratos: Ya sea insultos, gritos, ofensas o discriminación de manera constante.

Antes de la NOM-035, los reportes formales de violencia en el trabajo se podrían subestimar, ya que varias víctimas podrían haber optado por no denunciar debido al temor de represalias o a la falta de confianza en el sistema de justicia laboral.
Esta situación podía tener consecuencias graves para la salud mental de los colaboradores afectados. El hostigamiento laboral puede provocar estrés, ansiedad, depresión y en algunos casos podría llegar a un trastorno de estrés postraumático.
Además de los efectos individuales en la salud mental, el maltrato laboral también puede tener un impacto negativo en la productividad y el clima laboral de una empresa. Los trabajadores que son víctimas de acoso pueden experimentar una disminución en su rendimiento laboral, y para la empresa se llegaba a presentar un aumento en la tasa de rotación de personal e incluso un deterioro en la moral del equipo.

Según la NOM-035-STPS-2018, en centros de trabajo que tengan más de 50 trabajadores, se pondrá a disposición la aplicación del cuestionario establecido en la Guía de referencia III, esta aplicación no es obligatoria, sin embargo este cuestionario permite abordar a detalle la violencia laboral que puede estar pasando un trabajador.


Para abordar el problema del hostigamiento laboral, es necesario un esfuerzo conjunto de empleadores y trabajadores. Los centros de trabajo deberán proporcionar un entorno organizacional favorable de acuerdo a las medidas de la norma oficial mexicana que tiene como objetivo proveer una cultura de integridad y transparencia, y para lograrlo se requiere:
Realizar una evaluación de riesgos: Los empleadores deben evaluar el entorno físico, psicológico y social del lugar de trabajo para identificar posibles factores de riesgo de maltrato.
Desarrollar una política de prevención: Los empleadores deben crear una política que describa los procedimientos para prevenir y abordar el maltrato en el lugar de trabajo. La política debe detallar los derechos y obligaciones tanto de los colaboradores como de los empleadores.
Establecer un mecanismo de quejas: Los empleadores deben establecer un mecanismo de quejas confidencial, accesible y fácil de usar que permita a los colaboradores denunciar incidentes de violencia laboral sin temor a represalias.
Proporcionar capacitación: Los empleadores deben proporcionar capacitación a sus colaboradores sobre la prevención, reconocimiento y reporte de acoso, entre otros temas.
Aplica los cuestionarios de la norma a todos tus colaboradores y genera un reporte de resultados para valorar su salud mental con Mina. Además, te ayuda a dar seguimiento a los casos que lo requieran y a la vez brinda recomendaciones generales, ayudándote a identificar y promover acciones que mejorarán el bienestar y la productividad de tu equipo.
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La NOM-035 lo define como actos que dañan la estabilidad emocional del trabajador a través de intimidación, exclusión o descalificación constante.
El acoso puede erosionar significativamente la confianza del empleado tanto en sí mismo como en sus compañeros y superiores.
Los signos incluyen nerviosismo constante, dificultad para concentrarse, insomnio y preocupación excesiva.
La personalidad influye en las estrategias de afrontamiento; por ejemplo, personas resilientes pueden manejar mejor situaciones adversas comparado con aquellas más sensibles al estrés.
Sugiere implementar programas de apoyo psicológico, fomentar una cultura organizacional inclusiva y establecer canales claros para reportar incidentes.