Entre los tipos más comunes de estrés laboral se encuentran el estrés agudo, que es una respuesta rápida a situaciones específicas, y el estrés crónico, que persiste a lo largo del tiempo debido a factores como el ambiente o una carga de trabajo constante.
¿Sabías que, según la OMS, México es el país con mayor índice de estrés laboral a nivel mundial? Sin embargo, no todo el estrés es igual, y entender qué lo está causando es indispensable para abordar sus efectos de manera efectiva. Conoce los tipos de estrés laboral que existen y la app de salud digital que te ayuda a reducirlo.
A menudo llamado «estrés positivo», el eustrés es el tipo de estrés que puede ser beneficioso y motivador. Se produce en situaciones que son percibidas como desafiantes pero manejables, y que pueden inspirar a esforzarse y crecer.
Es el tipo de estrés negativo que ocurre cuando las demandas o presiones superan la capacidad de una persona para afrontarlas. El distrés puede provocar sentimientos de ansiedad, preocupación y malestar, afectando tanto la salud mental como física.

Este tipo de estrés se puede dividir en varios tipos, de acuerdo con la situación laboral del trabajo que esté experimentando el colaborador:
Ocurre de manera inmediata y temporal en respuesta a una demanda específica. Puede estar asociado a plazos de entrega ajustados, reuniones importantes o situaciones imprevistas en el trabajo.
Es el estrés que persiste durante un período prolongado debido a condiciones laborales adversas, puede ser un ambiente tóxico, falta de reconocimiento o la percepción de un salario bajo.
Se produce cuando el trabajador tiene más tareas de las que puede manejar en el tiempo disponible. Puede ser cuantitativo (exceso de trabajo) o cualitativo (tareas demasiado difíciles o complejas).
Ocurre cuando un trabajador siente que no tiene autonomía ni poder de decisión sobre sus actividades laborales. Suele darse en entornos con supervisión excesiva o estructuras jerárquicas rígidas.
Sucede cuando no están claras las responsabilidades del trabajador o cuando las expectativas del puesto de trabajo son contradictorias. Esto genera incertidumbre y dificultades para desempeñar el trabajo de manera efectiva.
Se relaciona con la cultura de la empresa, la falta de reconocimiento, la ausencia de oportunidades de crecimiento, la inseguridad laboral o los conflictos con compañeros y superiores.

Aparece cuando hay modificaciones significativas en el entorno de trabajo, como reestructuraciones, cambios tecnológicos o fusiones empresariales. La incertidumbre y la adaptación a nuevas dinámicas pueden generar ansiedad y estrés.
Incluye situaciones como el acoso laboral (mobbing), la discriminación, la violencia en el trabajo o la exposición a clientes agresivos. Estos factores pueden afectar seriamente la salud mental del trabajador.
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